viernes, 15 de julio de 2011

¿Macho o Hembra? Cómo distinguir el sexo.
En el periquito es muy fácil distinguir los sexos, es una de las aves que tiene más acusada la distinción entre macho y hembra.
Todo consiste en fijarse en el color de la cera, la cera es una membrana que cubre los orificios nasales, en la parte superior del pico. Los machos tienen la cera de color azul y en algunas variedades rosa con diferente tonalidad por completo y la hembra blanco-azulino o marrón. El color definitivo de la cera se da cuando el ejemplar ya es adulto, antes ya resulta un tanto más complicado distinguir la tonalidad de la cera, aunque no es imposible.

Aquí podemos observar a dos parejas de periquitos, en ambos casos la hembra está a la izquierda y el macho en la derecha. Hay que tener en cuenta que en el caso de las hembras, el color marrón del céreo puede ser más intenso en la época de celo. 

En los periquitos jóvenes, el céreo aparece rosa pálido tanto en hembras como en machos, pero si nos fijamos bien hay una pequeña diferencia, en ellos el color es mas uniforme, en las hembras la zona alrededor de los orificios nasales es mas clara, casi blanquecina.
Para los casos más difíciles en los que el color de la cera está indefinido existe otro método, quizás lo conozcas o hayas escuchado hablar de él. Consiste en coger al periquito con sumo cuidado y palparles lo que es la zona del bajo vientre, la barriguita, la diferencia está en que ellas tienen una cavidad destinada al paso de los huevos y ellos evidentemente carecen de ella. Esta diferencia es muy complicada de apreciar, con lo que aplicar ese método probablemente no nos aclare nada y lo único que consigamos es asustar al ave.

Un macho y dos hembras muy fáciles de distinguir por el color del céreo, aunque no siempre es así.  

Por el carácter también se puede hacer la distinción entre macho y hembra. Ellas son más agresivas, más ariscas y más huidizas que ellos, que son más tranquilos y algo más confiados. Si tenemos dudas con el color del céreo, el comportamiento nos puede ayudar a afinar el sexaje.
La edad del periquito
Al igual que el sexo, la edad se determina también de una forma bastante sencilla, solo hay que tener en cuenta algunos detalles para distinguir un ejemplar joven de uno viejo.
En los ejemplares jóvenes aparecen unas ondulaciones o rayas negras en la frente que les llegan hasta el céreo, conforme van madurando estas rayas van desapareciendo dejando la frente completamente despejada. Esto no nos será de ayuda si nuestro periquito es albino o totalmente blanco, ya que carecerá de rayas en el plumaje. Otro método muy habitual para conocer la edad es fijarnos en los ojos, en los jóvenes todo el ojo es de color oscuro, y a medida que va creciendo y envejeciendo empieza a percibirse un disco blanco en torno a la pupila.

Claro ejemplo de un periquito joven recién salido del nido, rayas negras hasta el céreo, ojo completamente negro, pico no muy lustroso y céreo sin definir todavía. Por el contrario, en la fotografía del centro podemos apreciar a un periquito ya adulto, y en la de la derecha, los efectos del paso del tiempo. 

Por último, el tamaño más pequeño que un periquito adulto, los colores del plumajes menos vivos, pico menos reluciente y la cera de color indefinido nos indica que tenemos delante un ejemplar joven.
Realmente estos son consejos para poder distinguir un periquito joven de uno adulto o viejo. Si criamos periquitos no nos resultará nada difícil controlar el tiempo que pasa con nosotros, pero para conocer la edad exacta de un periquito ya adulto que por lo que sea ha llegado a nuestro hogar poco podemos hacer. Para finalizar, recomendarte que esperes entre diez y doce meses para permitir la cría de una pareja y que un periquito suele vivir unos doce años, en ocasiones más, depende de la vida que haya llevado.

Elección del Periquito

Antes de comprar...
Bien, has pensado en adquirir un periquito, quizá una pareja, pero antes tienes que saber algunas cosas, estas aves pueden llegar a vivir hasta doce años, tú te tienes que comprometer a cuidar al animal, no tratarlo como una atracción, hay que cuidarlo correctamente. Hay que tener un alojamiento adecuado para él y su jaula, que no debe de ser muy pequeña, y mejor rectangular que de forma vertical.
Los periquitos, como cualquier otro animal ensucian, allí donde los pongas caerán al suelo plumas y restos de comida, piarán constantemente durante las horas de sol, si no te gusta su sonido no los compres.
¿Tienes con quien dejar a tu mascota si te vas de vacaciones? ¿Has pensado que te puedes llegar a cansar de él? ¿Te sientes capacitado para darle todos los cuidados que necesita? Hazte estas preguntas antes de comprar no sólo un periquito sino cualquier animal, sino te sientes capacitado no lo compres y le harás un gran favor a ese periquito, y por extensión, también a ti mismo.
Aspecto que debe tener el periquito
Posiblemente adquiriremos nuestro periquito en una tienda de animales, donde en un gran jaulón hay varios ejemplares. A la hora de elegir, debemos tener en cuenta que pueden haber periquitos enfermos debido a las malas condiciones en las que normalmente se encuentran en las tiendas, los cuales, ante nuestra presencia, parecerán sanos, ya que se asustarán y pegarán su plumaje al cuerpo y se moverán, dando la impresión de ser ejemplares sanos. A la hora de fijarnos en ellos, estos consejos nos pueden resultar de ayuda a la hora de indentificar un periquito sano:
1. Plumaje liso, sin claros. Plumas de la cola sin formar son indicativos de aves jóvenes. El animal debe ser capaz de efectuar vuelos cortos.
2. Las aves que en la tienda estén con el plumaje ahuecado y en el fondo de la jaula y se dejan sacar con facilidad, están enfermas.
3. El plumaje de alrededor del ano, no debe estar pegajoso o sucio. Las patas y las garras deben estar limpias..
4. El pico no debe tener grietas. Los orificios del céreo deben estar libres y limpios. No debe jadear al respirar, ni emitir ruidos ásperos.
5. Debe tener la piel rosada. Una piel amarilla indica una degeneración adiposa. Debe tener una musculatura dura en el pecho y no esponjosa al tacto.
6. Si buscas un periquito joven, pincha aquí para saber como determinar la edad de un periquito.
Cuando llega a casa
Hay que dejar descansar al periquito una semana cuando lo llevamos a nuestro hogar, ya que le costará aclimatarse a su nuevo alojamiento donde no están sus hermanos, ni padres, ni el criador. Tampoco se debe dejar volar al ave hasta por lo menos una ó dos semanas después de su llegada al nuevo hogar.
Durante esos primeros días, procuraremos que nuestro periquito esté tranquilo y no sea molestado. Una vez ya esté acostumbrado a su nuevo entorno, podremos empezar a interactuar con él.
Por otra parte, si ya tenemos periquitos en nuestro hogar y hemos adquirido otro, por ejemplo una pareja para un periquito que esté solo, sería conveniente disponer de otra jaula a modo de cuarentena, ya que es posible que nos lo hayamos traído con alguna enfermedad contagiosa para nuestros otros periquitos, como pueden ser los ácaros de la sarna o parásitos. Encontrarás más información sobre éstas y otras dolencias en la sección de enfermedades.

El Alojamiento

¿Qué jaula compro?
Saber cómo alojar correctamente a nuestros periquitos es importante, ya que hay que tener en cuenta que van a pasar gran parte de su tiempo en la jaula que le compremos, sino toda su vida. Hay que comprar la jaula más grande que nos podamos permitir, ten en cuenta que los periquitos siempre han de vivir en pareja. El tamaño mínimo está en cincuenta centímetros de ancho, esto es porque los periquitos aprovechan el espacio horizontal y no el vertical, así que hay que buscar una jaula con una buena medida en cuanto al ancho se refiere.

Resumiendo, la jaula ha de ser más ancha que alta, como mínimo tendrá cincuenta centímetros de ancho para una pareja, para albergar dos parejas deberías ir al metro de ancho, también como mínimo. Es recomendable que permitas paseos fuera de la jaula para que tus periquitos ejerciten las alas, ya que en una jaula la capacidad de volar es prácticamente nula. A los periquitos les encanta trepar, así que la jaula tendrá algún barrote horizontal para que puedan agarrarse a él. La jaula, como ya sabes, ha de ser rectangular, no compres una redonda porque no son nada beneficiosas para los periquitos, en realidad para ningún ave, los periquitos, cuando se asustan buscan referencias, en una jaula rectangular las encuentran inmediatamente: son las esquinas. Pero en una jaula redonda no existe ninguna con lo que el ave se desorienta.

En el mercado existen muchos modelos de jaulas, pero hay que desechar tanto las que son redondas como las que simulan formas como mansiones o similares, aunque a nuestros ojos puedan parecer atractivas a nuestros periquitos ese tipo de jaulas les resultan poco aprovechables. Las fabricadas con madera no sirven, los periquitos todo lo pican y la destrozarían en un abrir y cerrar de ojos, además de que la limpieza es más dificultosa. Estos tipos de jaula, aunque no son nada recomendables, las venden en muchos comercios, esto es simplemente porque siempre hay alguien que por desconocimiento las compra, a lo largo de esta sección te darás cuenta de que hay más artículos que los fabricantes nos venden pero que no son buenos para los periquitos.

Procura que la jaula no tenga los barrotes pintados de blanco, ya que dificulta la visión del exterior a los periquitos. La separación entre barrotes debería de ser de un centímetro aproximadamente, si es más grande los periquitos podrían llegar a escapar (engañan mucho con su plumaje, realmente son muy delgados y una vez sacan la cabeza el cuerpo sale también) o en el peor de los casos quedarse enganchados. Si la separación es menor las patas o el pico pueden quedar atrapados. Contra más puertas tenga la jaula, mejor; ten cuenta que si deseas criar el nido se cuelga en una puerta, la bañera también, ya son dos puertas ocupadas. Si tiene posibilidad de usar separador mejor, en caso de pelea o enfermedad puede ser necesario separar unos días a tu pareja, así que el separador te puede sacar de un apuro si no dispones de otra jaula.
Accesorios
Cuando elijamos la jaula ésta traerá una serie de accesorios como pueden ser comederos, bebederos, perchas y/o juguetes. Los comederos suelen ser exteriores, se cuelgan por fuera de la jaula y son transparentes. No son del todo recomendables porque obligamos a los periquitos a meter la cabeza en un agujero para poder alimentarse, además de que al ser transparentes les hacen creer que por ahí pueden salir al exterior, así que vaciarán el comedero e intentarán salir, al ser comederos donde la tapa se puede quitar, si ellos consiguen quitarla haciendo fuerza con su cabeza se escaparán y acabarán muriendo por inanición o atrapados por algún animal doméstico como gatos o perros.
Los comederos ideales y recomendados son aquellos que son descubiertos y que se cuelgan dentro de la jaula. Eso sí, cuando retires los comederos exteriores recuerda asegurarte de tapar los agujeros que quedan. Los hay de metal y de plástico, ambos son sencillos de limpiar. Si puedes pon varios comederos para evitar peleas a la hora de comer. También ten en cuenta que la fruta, verdura, grit o la pasta de cría también van a un comedero, más información sobre alimentos en Alimentación de periquitos.
Los bebederos aptos para periquitos son los de tubo, preferiblemente que el plástico sea oscuro para evitar que microorganismos se presenten coloreando el tubo con una especie de musgo verde. Esto es inevitable, con lo que es indispensable cambiar diariamente el agua a nuestros periquitos, sobretodo en las estaciones calurosas.
Las perchas que normalmente vienen de serie en las jaulas son de plástico blanco con estrías y cortados y vacíos por la parte que queda bajo. Este tipo de percha que puedes ver en las fotografías no son válidos, una vez más los fabricantes nos la quieren colar. Estas perchas de plástico, aunque sencillas de limpiar, no ofrecen un buen agarre, las estrías causan heridas, las uñas van a parar debajo donde está el hueco, curvándose en exceso. Este tipo de perchas no son nada aconsejables y deberías retirarlas.
Lo mejor para que tus periquitos se posen son las ramas naturales, las cuales no se compran, ramas de árboles de un tamaño adecuado (puedes ver una imagen más abajo que te aclarará cuál debe ser el tamaño) las cuales permitirán un buen agarre, al ser irregulares favorecen la circulación de los dedos de las patitas. Además, ofrecen material para picar a los periquitos con lo que se limarán el pico, al igual que las uñas, que con el continuo roce con la madera se mantendrán en su tamaño correcto y sobretodo es algo natural y no prefabricado.
Seguro que en tu entorno hay árboles de los que coger prestadas unas ramas o recogerlas del suelo si les están haciendo la poda. Los árboles adecuados son los Robles, Sauces, Castaños, Almendros, Hayas, Nogales o cualquier árbol frutal. Como ves, hay multitud de árboles dónde elegir, sólo tienes que fijarte en que las ramas no hayan sido tratadas con pesticidas o cualquier otro producto químico, también en que no estén llenas de resina.
Debes colocar perchas suficientes pero sin excederte y de forma que se vean obligados a echar vuelos cortos para ir de una percha a otra, esto les servirá de ejercicio, pero nada como los paseos fuera de la jaula. Comprueba que no has situado ninguna percha encima de comederos y bebederos, sino el ave defecará en ellos con la insalubridad que ello conlleva. Tampoco ubiques una percha encima de otra, sino el periquito que esté arriba usará al que esté bajo como un nuevo diseño de baño.
Los juguetes permiten a los periquitos salir de la monotonía y divertirse un poco, el columpio siempre triunfa, así mismo, una cuerda o una escalera también les puede gustar. Tampoco es bueno llenar la jaula con juguetes, así que no te excedas. Puedes ir haciendo pruebas a ver qué juguete les gusta más y así retirar los que no suponen nada para ellos.
Los espejos o los juguetes que contengan partes reflectantes debes retirarlos y desecharlos, te explico el porqué: los espejos hacen creer al periquito que su propio reflejo es un compañero, con lo que puede abandonar a su pareja real y centrarse en su reflejo rascándole y dándole besitos, esto ocasiona frustración en el periquito ya que no recibe respuesta. Pero lo peor es cuando le regurgita comida como parte de su comportamiento social, regurgita y regurgita sin obtener nada a cambio, con lo que al final, de tanto regurgitar se gana un trastorno gastro-intestinal que puede acabar en muerte. Aunque en algunas tiendas de animales los recomienden y te intenten vender uno, no hagas caso, son muy perjudiciales.
Ubicación: ¿dónde sitúo a mis periquitos?
Empezaremos por dónde no puedes ubicarlos, la cocina no suele ser buen sitio, los humos y vapores típicos de una cocina pueden llegar a envenenar el pequeño cuerpo de un periquito, así que la cocina o cerca del extractor de humos quedan descartados. Debajo de tubos fluorescentes y cerca del televisor tampoco son buenos sitios, ellos no ven como nosotros, que vemos imágenes en el televisor y una luz continua procedente del tubo fluorescente, ellos ven como destellos rápidos y muy molestos, así que mejor evitarlos. Tampoco puedes ponerlos en habitaciones oscuras o mal ventiladas.
Un buen sitio suele ser el salón de la casa, alejados del televisor y cerca de alguna ventana. Al ser un lugar muy transitado los periquitos al principio se asustarán de la presencia de personas, pero pasado el tiempo lo asimilarán y os perderán algo de miedo, aunque no todo. Si finalmente eliges el salón como ubicación final no te olvides del descanso de tus periquitos, ellos funcionan con el ciclo del sol, cuando oscurece descansan y cuando amanecen se ponen a cantar de alegría, en el salón puede que esté la luz encendida hasta altas horas de la madrugada, impidiendo un descanso adecuado. En estos casos es mejor cubrir la jaula con una tela oscura (con cuidado de no asfixiarlos) para que descansen, así evitaremos también que se pongan a cantar en cuanto amanezca, que suele ser muy temprano para ruidos. Eso sí, ¡tampoco los descubras a las doce del mediodía!
La jaula, si se cuelga, ha de hacerse tan alto como sea posible, como mínimo a la altura de nuestros ojos. Hay que tener en cuenta que son aves y están acostumbrados a verlo todo desde arriba, en el suelo no se sienten nada cómodos. Si los pones en una mesa o sobre un pie especial para jaulas procura que no queden muy bajos.
El sol y la luz natural les es muy beneficioso, pero hay que tener mucho cuidado de no dejarlos directamente bajo los rayos directos del sol, tienen que tener siempre la oportunidad de elegir entre sombra y sol. Las corrientes de aire tampoco son nada buenas para ellos, de hecho les son muy perjudiciales, a la mínima se resfriarán y si no lo coges a tiempo pueden llegar a sucumbir. Así que tómate tu tiempo y comprueba que en el lugar que los pones no haya corrientes de aire, un buen sistema para comprobarlo es utilizar una vela o similar, si la llama se mueve o directamente se apaga, ese sitio no es válido para ubicar a nuestros periquitos.
¿Puedo tener a mis periquitos en el exterior? Pajareras y aviarios, una buena opción.
Claro, puedes tenerlos, pero siguiendo las mismas condiciones que para el interior de casa, no los pongas donde reciban sol sin posibilidad de resguardarse en alguna sombra. Las corrientes de aire también debes evitarlas, en el exterior esto puede ser un problema, pero no es tampoco imposible. Es buscar un lugar donde el viento no les alcance de lleno. A todo esto también hay que sumarle la lluvia, así que el lugar que elijamos deberá contar con un tejado o cobertizo que los resguarde del agua de lluvia.
Los periquitos soportan relativamente bien las bajas temperaturas, lógicamente no es lo mismo vivir en un lugar con clima mediterráneo que en uno donde se alcancen varios grados bajo cero, siempre ten presente que son periquitos, no pingüinos. Los periquitos adultos que siempre hayan vivido en el interior, y que de repente se encuentren en el exterior pueden sufrir bastante. Los periquitos que nazcan en el exterior no presentarán dificultades para aclimatarse.
Siempre es conveniente elegir un lugar y no moverlos de ahí, ellos no llevan bien los cambios de entorno, así que conviene pensar dónde estarán mejor y procurar dejarlos quietos. Esto a veces no es posible, así que si no hay más remedio pueden pasar una temporada dentro de casa y otra fuera, aunque serán más propensos a sufrir alguna enfermedad por los cambios de temperatura. También existe la posibilidad de sacarlos por las mañanas al balcón o terraza para que tomen el sol y el aire fresco, comprobarás que se ponen más contentos cuando salen ya que tienen más estímulos, sobretodo escuchan otros periquitos y otro tipos de aves y ellos se intentan comunicar.
En el exterior es más sencillo albergar pajareras y aviarios, donde los periquitos puedan volar y convivir con más periquitos. Pajareras también existen para interior, aunque siempre serán más pequeñas que las existentes para exteriores. Los aviarios proporcionan al periquito una semi-libertad, donde pueden volar y ejercitar sus alas, también pueden elegir pareja si hay para elegir claro está, si sólo tenemos una pareja la elección ya está hecha.
Eso sí, hay que preocuparse mucho de los depredadores y de los roedores. Los ratones pueden ser un problema, deberás vigilar que no se cuele ninguno o acabarás por tener una auténtica plaga. Otro cantar son los gatos, dependiendo de dónde vivas pueden ocasionar grandes destrozos, ellos ven en la oscuridad pero los periquitos no, se asustan y vuelan alocados acercándose a los barrotes donde las garras de los gatos los atrapan. El mismo sistema siguen las aves rapaces, si vives cerca del campo o de un coto de caza, los halcones y demás que sus dueños abandonan a su suerte se tienen que buscar alimento y nuestros periquitos enjaulados son un bocado apetecible, se posan en las jaulas o pajareras y esperan que en su loco batir de alas algún periquito se acerque para poder atraparlo con las garras. Esto se puede solucionar con un doble enrejado, con lo que ningún depredador podrá hacerse con ellos, pero el susto nadie se lo quita a los periquitos.
Podemos optar nosotros mismos por construirnos una pajarera o aviario, sobretodo si tenemos habilidades en cuanto al bricolaje se refiere. Si este es tu caso no uses madera, los periquitos la destrozarán además de que sirve como refugio para los parásitos. Lo bueno de hacerlo uno mismo es que te lo fabricas a tu gusto y necesidades.

Cogiendo un Periquito

Cómo coger correctamente a un periquito
Todos aquellos que alguna vez hemos cogido algún periquito sabemos lo que puede doler un picotazo de los suyos, porque una vez que enganchan un dedo no lo sueltan :-) Por lo que a veces los soltamos por reflejo y el pájaro queda en libertad, con unos guantes evitaríamos esto.
Existe otro método, que es el que yo empleo, aunque no me libro de sus picos, y es cogerlos con una mano, por la parte del lomo, atrapando todo su cuerpo, y aprisionando con dos de nuestros dedos su cabeza (con cuidado) para que no pueda girarla y sacudirnos esos picotazos que da.
Por mi experiencia, os digo que las pericas son más agresivas con los dedos que los machos, pero que todos hacen pupa, así que si vamos a cambiarlos de jaula, o a curarles alguna herida lo hagamos rápidamente preparando el material de cura o la jaula nueva con la puerta abierta para soltarlo cuanto antes dentro y cerrar enseguida.
Esto sirve si tenemos a nuestro periquito en una jaula, pero si los tenemos en una pajarera o aviario, esto se complica mucho, y ya deberemos usar otros sistemas como "la manga", que es un cono de malla, es como un caza mariposas, antes de proceder con él, podemos mojarles las alas con un pulverizador para que les pesen y se cansen antes de volar con lo que nos faciliten la labor de atraparlos.
Si nos lo vamos a llevar de viaje...
Las jaulas para el transporte no serán muy grandes para evitar que el periquito revolotee y se haga daño, no colocaremos perchas y taparemos la jaula con algo oscuro para que no se inquiete el animal.
Es mejor no colocarles bebederos, ya que con el vaivén del viaje pueden verterse y acabar empapando al ave, pero para sustituir el agua les colocaremos lechuga tierna, así pierden la sed pero no el agua. Los comederos los sujetaremos muy bien para que no bailen ni vayan de un lado a otro.

Enfermedades y Modo de Combatirlas

Nuestro periquito está enfermo
Esta lista está elaborada para que nos ayude a identificar qué enfermedad es la que está debilitando a nuestro periquito, en ningún caso pretende sustituir a un veterinario, el cual nos dará un trato más profesional. En este punto hay que tener en cuenta que deberíamos buscar un veterinario de exóticos, con esto nos aseguramos que sabrá tratar a nuestro periquito, ya que los veterinarios que sólo tratan a perros y gatos pueden no saber cómo actuar ante este tipo de aves.
Los síntomas son muy parecidos de una enfermedad a otra, con lo que nos pueden hacer dudar. Los periquitos soportan todo lo que pueden antes de mostrar algún síntoma de que les pasa algo, intentan esconder su enfermedad para no mostrar debilidad ante posibles depredadores. Así que para cuando notemos que a nuestro periquito le ocurre algo tendremos que tener claro que para entonces la enfermedad ya está avanzada.
Está triste y apático, apenas pía. Infla mucho el plumaje. No tiene fuerzas para sujetarse encima de la percha, se acuesta sobre ella, apoyando el vientre, mueve la cola al ritmo de la respiración.
Según el tipo de enfermedad dejará de comer o comerá mucho más de lo normal. Beberá también ávidamente.
Aquí te muestro una lista con las enfermedades más comunes y el modo de combatirlas. En la mayoría de los casos será imprescindible coger al periquito para administrarle el tratamiento, lo cual suele ser problemático tanto para nosotros como para ellos.
Resfriado común
Ocasionado principalmente por corrientes de aire o cambios bruscos de temperatura. Bien tratado y cogido a tiempo no suele ser mortal. El periquito afectado estará triste y con el plumaje hinchado, permanece somnoliento y con una respiración pesada. Hay que darles calor, si los tenemos en el exterior habrá que ponerlos a cubierto dentro de casa, si conseguimos que el enfermo consiga una temperatura estable ya habremos avanzado bastante. Agua limpia, una buena alimentación de calidad, panizo para que no deje de comer y a la vez engorde son fundamentales. Para ayudarle todavía más, sustituye el agua por infusión de manzanilla o de hinojo (a temperatura ambiente). Suele ser recomendable aislar a los ejemplares enfermos.
Ácaros de la sarna
Dolencia que se manifiesta en forma de costras en el pico, en la parte de la cera e incluso en las patitas. No es para nada mortal pero sí muy molesta para el periquito. Untando un bastoncillo de algodón con aceite de oliva (o mejor aún con aceite de parafina, de venta en farmacias) y restregándoselo por las zonas afectadas, en un par sesiones, se les suele ir completamente. Hay que prolongar el tratamiento un par de semanas más para asegurarnos que no vuelven a aparecer los ácaros. Si eso no funciona en las tiendas de animales venden algunos tratamientos, los hay en forma de pomadas, en spray y gotas que se administran en el cuello del ave, funcionan practicamente en todos los casos.
Catarro de buche
Se presenta en los casos en que se dan alimento adulterados o comida verde sin lavar. El pájaro está triste, pico sucio, plumas erizadas, buche muy distendido, piel violeta, dejan de comer y beben ávidamente. La enfermedad dura unos 3-5 días y acaba con la muerte. Hay que darles granos limpios y lechuga bien lavada.
Catarro gastro-intestinal
Aparece en los ejemplares jóvenes, se debe a la mala calidad del grano, el periquito está triste, no come y las heces son blandas y acuosas, bebe abundantemente y enflaquece rápidamente terminando con la muerte. Se los separa para evitar contagio, se los mantiene con una temperatura suave y se les da alimento muy limpio.
Asma
Enfermedad crónica que se caracteriza por la dificultad respiratoria, muy acentuada en la respiración. Es una dolencia difícil de curar, por no decir imposible, pero generalmente no ocasiona la muerte. No hay que cansar ni asustar al animal, que puede mejorar si se pone en el agua del bebedero un trocito de regaliz o unas gotas de jarabe de Tolú.
Bronquitis
Inflamación de los bronquios y mucosas, que recubren las vías aéreas. Puede ser producida por polvillo de cal viva, gases irritantes, gérmenes... Los ejemplares afectados respiran penosamente, abriendo el pico para aspirar aire, permanecen quietos con los ojos cerrados, pierden el apetito y pueden llegar a sucumbir. Para el tratamiento es necesario ponerles en un local abrigado pero ventilado. Hay que separarlos del resto para evitar el contagio.
Epilepsia
Frecuente en los ejemplares jóvenes, se observa al momento al verlos saltar y revolotear por la jaula de manera rara, imprevista y alocada, quedando finalmente como paralizados por las patas y alas, lo que ya les impide saltar y volar, arrastrándose torpemente por el suelo. Enfermedad incurable, el único remedio algo eficaz es impresionarles repentinamente duchándolos con agua fría y secándolos inmediatamente al sol, lo que al parecer les devuelve el funcionamiento normal de los miembros.
Estreñimiento
Los periquitos hacen inútiles y continuos esfuerzos para depositar sus defecaciones, se cura dándoles abundante lechuga.
Fracturas
Se trata de roturas de algún huesecillo, particularmente de las alas o las patas, no suele haber complicaciones, pero si no se tiene cuidado la soldadura tiene lugar defectuosamente y el ejemplar puede quedar cojo.
Melancolía
Puede darse porque el periquito esté solo y más cuando se trata de adultos que han vivido en común. Si el solitario es macho, le desaparece la melancolía sólo con ponerle con otro, sea macho o hembra. En cambio si es hembra, solo se remedia con un macho, ya que con una hembra la atacará, matándola si puede.
Obesidad
El exceso de grasa no suele ser mortal para los periquitos que no se dedican a la reproducción, en cambio si lo es para éstos, sobretodo para las hembras que fallecen por atravesárseles un huevo. El remedio más eficaz consiste en separarlos en una jaula individual, darles verdura y comida en cantidad suficiente para su nutrición pero sin que se harte.
Parálisis de los jóvenes
Disminución o privación absoluta de ciertos movimientos voluntarios. Las causas pueden ser diversas, defectuosa alimentación, falta de luz solar, carencia de vitaminas... Hay que darles abundante lechuga, hueso de sepia y luz solar directa. Si la parálisis es de un ejemplar adulto, es incurable.
Paratifosis
Pierden la alegría, dejan de cantar y permanecen en los saltadores con las plumas erizadas, están con los ojos cerrados y su respiración es acelerada. Tardan muy poco en morir. Se les aislará, limpiándoles la jaula a diario, se renovará el agua dos o tres veces al día, echándole de 2 a 5 gramos de sulfato de hierro por litro.
Pepita
Se presenta como un tumor pequeño que sale debajo de la lengua, lo que les impide comer, y se conoce cuando el periquito está con la cabeza erizada y el pico casi siempre abierto. Se le abrirá el pico, cogiendoles la lengua con unas pinzas y con un alfiler desinfectado arrancarles el callo y aplicar en la heridita, un liquito a base de cebolla machacada y vinagre fuerte. Hay que mantener al pájaro una hora sin agua ni lechuga.
Piojillo
Son unos parásitos pequeñísimos que se alojan debajo de las plumas. Se conoce que están atacados por ellos al tener las plumas erizadas, mostrándose inquietos y sin cesar de expurgarse. Se debe a falta de higiene, se rocía al periquito con alcohol de 90º y se le pone en una jaula limpia.

El Adiestramiento

El Adiestramiento
Hay que advertir que el mejor o peor adiestramiento siempre depende de dos factores esenciales, aparte de los secundarios:
-El factor periquito
-La habilidad del enseñante
La elección del periquito
En teoría será más sencillo amaestrar un periquito joven pues en principio suelen ser más dóciles, también que sea de carácter alegre y juguetón, es decir, mejor si es un periquito amigable y no muy arisco, pues esto evidentemente hará que nos cueste mucho más ganarnos su confianza, si es que lo conseguimos algún día.
Seguro que en algunas tiendas de animales habéis visto que venden periquitos "amaestrados", en realidad lo único que han hecho es cortarles ciertas plumas para que no puedan volar y así podamos tenerlos en las manos sin que salgan volando. En mi opinión es como si a cualquier otro animal le cortaramos algún miembro de su cuerpo como las patas para evitar que salga corriendo. Ese sistema es prácticamente mutilar al ave.
Amaestrando
Si acabamos de adquirir a un periquito lo normal es que durante unos días el ave esté nervioso ante su nuevo hogar o que esté apagado sin moverse ni cantar. Esto es normal porque se está adaptando al cambio que ha sufrido.
Una vez se ha adaptado o bien ya tenemos un periquito ya habituado podemos empezar a intentar ganarnos su confianza. Por naturaleza siempre nos van a tener miedo y pensarán que intentamos hacerles daño cuando a lo mejor sólo estamos cerca de la jaula para ponerles comida.
Lo ideal sería colocar la jaula en un lugar frecuentado de la casa para que poco a poco se vaya acostumbrando a la presencia humana. Hemos de procurar intentar no asustarlo con movimientos bruscos o al cambiarles la comida, hacerlo todo lo más tranquilamente posible. Si le hablamos hacerlo con un tono de voz suave.

Aquí podemos ver un periquito amaestrado que hace vida fuera de su jaula y en el hombro de su adiestrador.

A todo esto yo me estoy refiriendo a un sólo periquito pero es igual de válido para una pareja. Los periquitos tienden a imitar lo que hacen sus compañeros, con lo que cualquier avance que consigamos con uno de ellos puede que su compañero lo imite.
Una vez lo tenemos habituado al hogar hemos de ganarnos su confianza, al principio no es recomendable meter la mano en la jaula porque se asustará. Primero que se acostumbre a nuestra presencia y luego ya a nuestra mano.
Conseguir que se suba a nuestro dedo se puede hacer ofreciéndoles alguna golosina que les guste (panizo, lechuga...), y día tras día hacer que cada vez se acerque más a nuestra mano hasta que le pierda el miedo y se suba en ella. También podemos ayudarle un poco poniendo uno de nuestros dedos en su vientre a la vez que le ofrecemos la golosina, presionando levemente podemos conseguir que se suba a nuestro dedo. Claro que esto es válido cuando ya se ha hecho "amigo" de nuestros dedos. Quiero dejar claro que este método no consiste en dejar al periquito sin comida para obligarlo a comer de nuestra mano, el ave siempre tiene que tener su mezcla de semillas habitual a su disposición.
Todo esto requiere paciencia y paciencia y tiempo, algunos periquitos requerirán más tiempo y otros menos. Una vez amansado, comiendo de nuestra mano, no asustándose y acudiendo a nuestra llamada, podemos intentar enseñarle alguna habilidad.
Los paseos fuera de la jaula
Hemos conseguido que ya tenga cierta confianza con nosotros y posiblemente queramos sacarlo de la jaula para que esté con nosotros.
Al principio lo más normal es que salga volando chocando contra muebles o paredes, con lo que es muy recomendable que la habitación donde lo tenemos suelto tenga las ventanas cerradas y no haya peligros para el periquito como aristas puntiagudas, estufas o cualquier otra cosa donde pueda ir a parar el periquito en su loco batir de alas.
Es muy recomendable que sea él quien salga de la jaula y no nosotros quienes lo saquemos quizás a la fuerza. En principio este paso ya lo tendríamos dado, pues lo tenemos acostumbrado a nuestra mano y se sube a nuestro dedo, podemos ofrecerle la golosina en la puerta de la jaula, evidentemente abierta, para que se acerque y salga. Si no quiere salir es mejor dejarlo.

Periquito fuera de su jaula y en la mano de su adiestrador.

Para volver a introducirlo en la jaula es igual de válido lo dicho anteriormente, no es recomendable perseguirlo por la habitación e intentar cogerlo, con esto lo único que conseguiríamos es asustarlo y que vuelva a coger miedo a nosotros y a nuestra mano. Para regresarlo a la jaula podemos intentarlo con el mismo método con el que lo hemos sacado, ofrecerle una golosina, hacer que se suba a nuestro dedo y volver a meterlo. También podemos acercarle la jaula para que él mismo se introduzca, si tiene hambre o sed posiblemente lo haga.
Poco a poco haremos que los paseos fuera de la jaula sean más agradables para él y para nosotros. Todo es cuestión de paciencia. Cuando ya lo tenemos acostumbrado a salir podemos enseñarle a que acuda a nuestra llamada enseñándole su golosina favorita a la vez que lo llamamos, siempre en tono suave.